Mate studio

El logo y la marca

“¿Puedes hacerme un logo?” Probablemente sea la pregunta que más han escuchado en su vida creativos, ilustradores, dibujantes, diseñadores e incluso arquitectos.

Muchas personas consideran el logo como la guinda del pastel. Cuando ya se ha decidido la actividad de la empresa, el local, la razón social y demás pormenores, es cuando se procede a escoger el logo.

Otros, por el contrario, lo tienen elegido incluso antes de saber qué tipo de sociedad crear o cuántos empleados van a necesitar.

Es habitual darle más importancia al logo de la que realmente tiene. Por supuesto que un buen logotipo puede atraer a la gente a interesarse por nuestra marca incluso sin conocer nuestro producto o servicio, y lo que es más importante; uno malo puede repeler a los clientes, incluso a los que tienen una necesidad que nuestra actividad puede cubrir.

Pero por lo general, tendemos a pensar que el logotipo es nuestra marca. Pero nada más lejos. Actuar en base a esa suposición sería como construir un barco, equiparlo con la última tecnología, ponerle un nombre precioso y dejarlo flotando a la deriva.

LA MARCA Y EL LOGO

Para que un barco sea la envidia de los siete mares no basta con pulirle el casco y darle brillo a las barandillas. Hay que contar con la mejor tripulación, mantener la maquinaria en perfectas condiciones, proveerlo de combustible y capitanearlo con pasión cada día.

Por ello, no debemos aceptar que un buen logo significa una marca fuerte. Tenemos que construir nuestra marca día a día, que todos los que forman parte de ella se comporten bajo una misma filosofía, comunicarnos siempre siguiendo unas pautas comunes y, por supuesto, cuidar la forma en la que aplicamos nuestra imagen a nivel gráfico.

¿Por qué? Porque no podemos dejar de mirar a una buena marca aunque queramos. De ahí que marcas como McDonalds puedan jugar con su logo y darle la vuelta por el Día de la mujer, o que Lacoste pueda cambiar su famoso cocodrilo por animales en peligro de extinción, o que Mailchimp pueda basar toda una campaña sobre que se escriba mal su nombre en buscadores. Y no solo seguir siendo reconocibles, sino aportar más valor a su comunicación y su marca.

Todas las partes cuentan para tener una marca saludable y de calidad que nos permita navegar de manera sólida hacia el éxito. Prueba de ello es que los cambios de algoritmos en las redes sociales, esos que penalizan el alcance de las marcas para que inviertan en promoción, no afectan tanto a las grandes marcas, pero hacen que las pequeñas (o las más débiles) desaparezcan de los timelines.

Comments.

  • Harry Davidson

    Fruit man saying itself open were. Whose multiply together which grass a he third gathering, you yielding blessed beast likeness green. Two kind can\’t divided said stars darkness isn\’t called.

    • Herb is sixth fruitful one multiply fruit won\’t she\’d fowl you, creepeth. To give great a. Open after a won\’t. Sea image.

Leave a Comment.

© All rights reserved. Powered by MateStudio